Juan Miguel Quiñones

Experimentando siempre con las técnicas escultóricas, la obra de Quiñones toma como punto de partida la cotidianidad de los objetos en planteamientos cercanos al PopArt por su ironía. En un estilo NeoPop, su obra se caracteriza por la universalidad de su lenguaje, y por una perfección técnica que nunca constriñe su contagiosa frescura.

Desde los catorce, motivado por su interés en la talla de la piedra, compagina sus estudios con el trabajo en un taller de cerámica. Años después comenzaría a realizar sus primeras obras en mármol entre las que podemos encontrar series de influencia postmodernista, como en sus fusionados homenajes a Giacometti y Klein. Basándose en la idea de “El hombre que camina” de Giacometti sobre el hombre resurgiendo tras las secuelas de la segunda guerra mundial, caminando hacia un futuro mejor; Quiñones revierte el significado de éstas y nos ofrece su visión más moderna donde los caminantes sostienen un AK-47. Ahora se dirigen a un futuro más hostil.

Actualmente, después de haber trabajado diferentes técnicas y estilos de escultura en piedra, se ha enfocado en una técnica preciosista florentina muy extendida en el renacimiento llamada “piedra dura” que consiste en incrustaciones de piedras semipreciosas en mármol. Inmerso en este método reinterpreta el trabajo de la piedra de un forma contemporánea.