Biografía – Cristina Iturrioz

Cristina Iturrioz sintió desde muy pronto la devoción por los materiales, las texturas y los pigmentos. Su base son muchas horas de trabajo e indagación en el estudio, de manipulación e investigación con los materiales para lograr texturas.

Sus comienzos artísticos se orientaron hacia el dibujo, el diseño gráfico y la pintura figurativa, con la naturaleza como motivo, con la realidad como modelo. La mímesis de lo contemplado era su objetivo en el arte, pero de modo paulatino comprendió que a la mirada inmediata de las cosas cabía aplicarle una visión personal, una interpretación singular, un paso más allá que confieren la propia reflexión y el estilo. Un lenguaje propio, en paralelo con la expresión de Virginia Woolf en su ensayo Una habitación propia, que aboga por la creatividad femenina. Cristina Iturrioz habla de la necesaria “Soledad del estudio” para interiorizar el pensamiento y la creación.

Los motivos de inspiración o de apoyo los describe Cristina Iturrioz con claridad en sus entrevistas: “Al crear intento trasladar lo que está rondando en mi mente y sale de forma espontánea. Unas veces son imágenes, otras sensaciones, objetos, personas, películas, viajes, música, algo que me llamó la atención… Al terminar, intento ver si cuadra con aquello que imaginaba y si coincide con lo que ideé, vi o sentí”. En suma, el arte se alimenta de las emociones y al mismo tiempo es una herramienta para canalizarlas. “El arte juega una parte formativa en la manufactura de la verdad”, como dice Gerhard Richter.

En su última etapa, a comienzos de 2014, Cristina Iturrioz llegó a la conclusión de que la forma más simple y sencilla era a su vez la más elegante y plástica. Esa forma la encontró en el huevo como origen y núcleo de la vida, como principio y génesis de toda una larga secuencia vital, que habría de darle apoyo y base para todos sus deseos expresivos e inquietudes artísticas. Así nació la serie El huevo, en la que la autora ha dado cauce, en formas ovoides, a todas las ideas que bullen en su mente. Recordemos que el arte es concepto, más allá de su sentido plástico u ornamental.